Sipnosis
Memento Mori
Tras el festival

Fue un mes de locura, el que transcurrió luego del Festival de Invierno, luego de los cepelios de las víctimas, el poder quedó en las manos del Gobernador, Everett Goodweatherm tendría el control total sobre la ciudad, pero Azuka había logrado parte de su objetivo: Los rumores de que el gobierno de Washington ya no estaba tan convencido de compartir el poder con los vampiros; la situación se estaba saliendo de manos, y los cainitas y garras rojas parecían estar ganando la partida. Pero ninguno de los artífices de la destrucción, pensaron que los berkeser se volverían un problema para todos, porque los vampiros que no fueron asesinado por ellos, se transformaron en berkeser, que se han transformado en una manada que deambula por las alcantarillas atacando a quien se les enfrente o quien esté en su menú del día.

Humanos y Vampiros ya no tenían una alianza tan sólida como antes, y las desconfianzas estaban surgiendo.

Mientras que en medio quedaban los licanos, o por lo menos, parte de ellos, Fenrir y Fianna, pero quien padeció la peor parte fueron los Fenrir que en el atentado perdieron a su líder, del que jamás encontraron el cuerpo. Quedaría en manos del nuevo líder de los Fenrir y de Gissiel Earhart, determinar el destino de su clan y tradiciones, pero entre los licanos, se sabía la atrocidad cometida por las Garras Rojas, comandados por Arthur Redclaw, que se habían vuelto muy fuertes.

Por su parte, los rebeldes, el pequeño grupo de disidentes ya no parecían estar tan solos en su lucha, el gobierno de Washington los contactaría extra oficialmente para conseguir sus fines: controlar la ciudad, de una o de otra manera. Etienne LeBlanc, tendría que decidir..

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Cita A ciegas

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Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 04, 2012 1:39 pm

24/01/2012
Algún Bar en la quinta avenida
12:30 am
Día nublado


Había decidido reunirme con Asuka, ella sabía de mi existencia y por algún error de inteligencia sabía que yo estaba en New York, con el fin de mantener mi anonimato era lógico que me presentase a ella. Más que nada tenía cierta curiosidad por saber de ella, hace mucho tiempo que no la veía y sentí un poco de nostalgia.

Reserve una mesa muy discreta en ese bar, contaba con salas vip, el personal era muy discreto, así que tome todas las medidas del caso. Logre comunicarme con ella enviándole una invitación formal, pero para la seguridad de cualquier humano, pedí estrictamente que el personal presente fuesen solo vampiros. Llegue un poco antes de la hora señalada, me senté a beber algo de sangre fresca, no quería tener que beber algo frente a ella y era obvio que sería más un asunto de reencuentro familiar de alguna manera.

En la sala de reunión habían cortinas rojas de terciopelo y estaba iluminada con luz artificial, muy cómoda debía decir, los sofás del salón eran tapizados de color negro y blanco, con finos detalles rojos, había una gran pantalla plana en la pared, sintonizado en una vieja película de guerra. Finalmente me sentí extraño, hace tanto no verla y estar ahora en el equipo enemigo no significaba que dejara mis modales con uno de los altos rangos de mi antigua hermandad, tenía cosas que dejar en claro.

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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Dom Ago 05, 2012 2:46 pm

Eran múltiples los espías que formaban sus filas, siempre estando en constante vigilancia de los inmortales que apareciesen… una momentánea fotografía con una disimulada cámara, y pronto los registros estarían entre sus manos… la noche en que la fotografía de aquel, su viejo conocido, su viejo hermano en el clan llegó hasta su poder, siendo visto con el príncipe, ciertamente fue como un trago amargo… el rumor de su traición corría, pero, prefería pensar que no se trataba más que de un equívoco, el corroborarlo no le fue en absoluto agradable.

Los días habían pasado, entre planes y reuniones… se cumpliría casi un mes desde que el anterior golpe al avión en las Vegas fue dado, con una gloriosa victoria… esa ciudad había sido tomada bajo su poder durante ese mes, ahora, tocaba lugar a Nueva York de probar un poco de lo que sería otro gran golpe estratégico… los detalles estaban prácticamente cubiertos… en unos pocos días se llevaría a cabo aquel exquisito golpe, que daría un mensaje clave a todos los brotherhood.

La reunión de esa noche estaba terminando, cuando uno de sus subordinados con un sobre se hizo pasar a la estancia… el mismo, cargaba dentro de sí un mensaje, escrito en un sobrio papel, con pluma fuente y a mano… rápidamente reconoció la letra, realmente no le extrañó demasiado aquello… pues aún recordaba su forma de pensar… con un cordial y formal saludo, aquel bello inmortal la invitaba a una pequeña reunión privada la noche siguiente… seguramente se había dado cuenta de la pequeña fuga de seguridad que tenían, por lo que el presentarse formalmente sería la alternativa ideal para él en ese momento… aunque bueno, no se obligaba a ello… es probable que al igual que a ella… el saber de su viejo camarada le resultaba un tanto nostálgico.

Esa noche decidió salir en caza de alguna buena presa… y la consiguió claro, aunque un inesperado encuentro con aquella bella inmortal también fue recurrente… la noche terminó… y pasó el día en su ostentosa residencia, donde la luz del sol estaba vetada por las paredes y gruesas cortinas, pensando en los acontecimientos de aquella noche, y lo que le esperaba cuando el sol bajase, tenía un compromiso al cuál acudir, y aunque puede que no estuviese realmente entusiasmada, tenía ese pequeño impulso que le decía que no debía faltar.

Pues bien, unas cuantas horas antes de que la noche cayese, una de sus vasallas se hizo presente, vistiéndola justo como se viste a una princesa… un hermoso vestido, quizá un poco victoriano, con corsé en la cintura, de bello negro con cintas en turquesa… aretes y collar en plata con piedras preciosas adornándoles y un elaborado peinado sobre su cabeza fueron puestos sobre su marmórea y delicada piel… acudió a la reunión que le esperaba esa noche… noticias, dar órdenes… ver cómo iban ciertos detalles y concertar pequeñas estrategias… y otras no tan pequeñas…

No era demasiado tarde aún, por lo que se decidió a conseguir una buena presa antes de su reunión… así estaría “llena”, para su cita… Caminando por las calles de Manhatan, camino a Brodway, donde la reunión sería concertada se topó con una bella jovencita, lloraba, al parecer había tenido problemas en su casa… leyó sus pensamientos caóticos entremezclados, su padrastro había abusado sexualmente de ella, y su ciega madre no había creído en sus palabras cuando se lo había dicho… estaba desesperada, y se sentía sumamente miserable…

La vampiresa se acercó hasta ella, la joven paró su llanto en seco… como encantada por el hechizo natural que la vampiresa parecía brindar sobre ella… no tardó mucho tiempo, para que el alivio a sus penas le fuese otorgado completamente… ya no tendría que volver a preocuparse por nada en su miserable mortandad…. La vampiresa abandonó el cuerpo, sin importarle en absoluto… el tiempo necesario había pasado… con paso ligero se dirigió hasta el bar donde la estarían esperando.

Finalmente se hizo presente en el sitio acordado… lo primero que notó, aparte de lo apropiado del lugar, fue que toda la servidumbre del lugar era vampírica… al parecer no querían que algún tipo de incidente ocurriese… Azuka sonrió para sus adentros, dirigiéndose hasta el lugar donde uno de los camareros la dirigía, un tanto aliviada por el hecho de que su verdadero rango dentro del clan no era conocido por muchos de sus subordinados… y Zadsaquiel, antes de desaparecer… jamás lo supo…
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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Lun Ago 06, 2012 2:00 am

Había pasado unas cuentas horas en ese lugar más que esperando ordenando mis ideas, tomando mi copa de sangre, prefería tomarla así y algo fría, después de todo esa sangre era de una fuente especial, siempre sangre de vírgenes o sabios. Tenía así pues un buena reserva, de sangre que el mismo había colectado, pues tenía la creencia de tomar sangre de seres queridos, claro que mucha de esa sangre era realmente antigua, pero debida y esmeradamente conservada.

Recordó entonces los tiempos en que fue iniciado, en esos primeros años tras su iniciación conoció a Azuka, siempre le parecía una dama tan fina y a la vez tan apta para este lugar. Compartieron cacerías y víctimas, en esos tiempos él se dejaba llevar por sus instintos totalmente, la sed de sangre lo hacía ser fuerte y sádico, pero poco a poco aunque le tomo un gusto a eso. Al saber que Asuka estaba en la ciudad se permitió reunirse con ella, seguramente ella ya sabía que él estaba ahí y aliado con los Brotherhood, sabía que para los inmortales difícilmente algo está oculto. Debía hablar con ella saludarla, aclarar quizás los motivos por los cuales se apartó de su hermandad hace ya tanto tiempo, se lo debía por los buenos tiempos y el aprecio que le tenía.

Estaba sentado revolviendo mi copa con suaves movimientos circulares, cuando la vi entrar, sonríe levemente y me puse en pie, tome su mano delicadamente y la bese. Los modales de esos tiempos jamás se me olvidaban, era lamentablemente lo que delataba en ciertas ocasiones, pero no podía evitarlo, la ayude a sentarse.


Veo que la inmortalidad te ha sentado muy bien Azuka, sigues tan hermosa como siempre, aunque creo que quizás un poco más.


Mencione como un cumplido al verla, para luego sentarme frente a ella y tomar mi copa dando un sorbo en la misma, la deje entonces sobre la mesa. En ese momento un sirviente vampiro llego y lleno mi copa ya vacía. Naturalmente la ropa que había elegido para usar le sentaba muy bien, se veía hermosa.


Como has estado querida, si deseas algo solo pídelo, lamento claro esta no tener una víctima que ofrecer pero he dejado ese tipo de alimentación

El vampiro se quedó parado en medio de la mesa, mirando al frente, como esperando que la dama dijese algo antes de poder retirarse. Había música de violines de fondo, el lugar era claramente exclusivo y esa noche había pedido que dos violinistas tocasen, lógicamente esta era su forma de recordar esos días en los que el mundo era diferente. Recordó también que una de las cosas que ambos disfrutaban era de la buena música, era una buena oportunidad para compartir eso nuevamente.

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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Mar Ago 14, 2012 2:31 pm

Caminó con paso ligero, con la gracia felina en su andar que la hacía destacar generalmente… el camarero que la dirigía la llevó hasta una sala privada, donde se llevaría a cabo su reunión como pudo inferir, al cruzar el umbral de la puerta, se percató de lo adecuada de la estancia, cortinas de terciopelo rojo, sofá de fino tapiz blanco y negro, con un rojo que hacía una combinación exquisita con todo el lugar… su vista, principalmente se fijó en él… su apariencia no había cambiado… tan sólo su mirada, parecía un tanto más madura, claro, con el tiempo se aprende y es común aumentar la fuerza e inteligencia… seguía igual de bello… aunque, sí… el color de su piel había perdido ese deje a mortalidad que tienen los neófitos, ahora un tono marmóreo, como el propio, era el que cubría su cuerpo.

Cuando había terminado de entrar lo vio ponerse en pie, sonriéndole para luego besarle el dorso de la mano con delicadeza, a lo que ella sonrió con aceptación, reverenciando con suavidad cuando él se hubo apartado un poco de ella para hacer un halagador comentario… ella le miró fijamente, pero sin dejar de perder atención a los detalles del entorno, respondiéndole con su tono de voz usual, frío y gutural, pero ciertamente femenino y seductor… que se escuchaba a la perfección sobre el exquisito sonido de los violines tocando exclusivamente para ellos.

-Lo mismo podría decir de ti querido… los años te han sentado espléndidamente…

Una vez dicho esto tomó asiento, y él acto seguido hizo lo mismo frente a ella, escuchando la vampiresa las palabras que él le brindaba una vez más… ésta vez dejando por sentado que las presas mortales no estaban en el menú, aunque claro, tomando en consideración que la servidumbre del lugar era exclusivamente vampírica, ese comentario le resultó ciertamente predecible, bueno… también tomando en consideración hacía donde se tornaba actualmente la lealtad de su antiguo compañero de clan.

Ante el comentario la vampiresa dio un vistazo sutil al vampírico camarero, para hablarle… no era precisamente algo que le encantase, le quitaba en demasía el placer el hecho de beber de una copa… el beber de la fuente, la sangre aún tibia saliendo de las arterias, era generalmente lo que procuraba para sí… no obstante sería lo propio para esa noche, al menos.

-Lo mismo que él bebe estará bien…

Lo vio retirarse para pronto aparecer con una copa que llenó con sangre, y finalmente retirarse, para dejarles hablar a sus cabales sin ser un estorbo… al menos en eso el tener servidumbre vampírica era mucho mejor que la mortal… entendían las sutilezas con mayor rapidez… una vez a solas con Zadsaquiel la vampiresa tomó la copa entre sus finos y delicados dedos, bebiendo un sorbo de sangre, para luego hablarle… decidió evitar un tanto los protocolos, puesto que ambos sabían las circunstancias actuales, bueno, casi todas, puesto que él no conocía el hecho de que ella era la líder cainita actualmente, y procuraría que siguiese siendo de esa forma.

-Y bien querido… ¿Cuándo fue que decidiste traicionarnos?...

Fue un comentario directo y frío, en su tez no hubo distinción alguna al pronunciar las quizá mordaces palabras, bebiendo otro sorbo de sangre, que no estaba tan mal del todo, a pesar de ser sangre conservada quien sabe cuánto tiempo atrás… al tiempo que no perdía de vista ni un solo detalle del rostro de su acompañante.
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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Miér Ago 15, 2012 6:31 am

La mire con detenimiento, recordé esos días, cuando había sido iniciado en los Hijos de Caín. La sangre quizás no le sabría nada mal a Azuka, después de todo era la sangre de una joven hermosa y claro está muy inocente. Ese tipo de sangre solía tener un sabor especial, se disco pues que la sangre lleva parte del ser de una persona, en este caso a mi parecer como los vinos, la vida y la forma en que cada ser humano es criado, la forma en que vive deja que su sangre tenga un sabor peculiar y exquisito.

Me alegra que el sabor te sea de agrado Azuka, quizás recuerdes a la dueña de la misma, quizás no, lo que sé es que pude recoger algo de su sangre y conservarla para una ocasión como esta.

Bebiendo un sorbo más de la copa de la sangre, la mecí despacio dejando que ese aroma fue liberado poco a poco por la misma. Era un aroma que me traía muchos recuerdos, cada movimiento leve de la copa, dejaba escapar un recuerdo de un tiempo atrás. Hay recuerdos que viven en la memoria aun en la de un inmortal, cosas que no se pueden olvidar por más que uno lo quiera. Deje la copa sobre la mesa y abrí mis ojos despacio con calma, sabía bien que esas palabras no podían demorar y su posición inquisitiva era lo normal. Sonreí despacio recostándome sobre el sofá en el que me situé y luego junte mis manos, apoyando mis codos sobre el sofá.


No esperaba menos … querida Azuka, quería decírtelo antes que a nadie, porque bien sabes que te aprecio, hemos vivido muchas cosas. Creo que lo que diga no cambiara la forma en que veas mi actuar, pero tengo el derecho a explicar … Principalmente deseo que sepas el porqué de mi accionar … Dolor, emoción … ¿¿Traición?? … Supongo la historia te aburrirá pero quizás también te resulte entretenida, si deseas escucharla.

La música de los violines seguía en el fondo me deje llevar un poco por esa sutileza, dejando que quizás ellas me llenaran de paz. No era fácil hablar de esto con Azuka, pero debía de todas formas librar en mi mente una duda, una duda que carcomía mi alma desde hace tanto tiempo atrás. El no saber si es que ella misma teína algo que ver en ese hecho que impulso mi salida de los Hijos de Caín, después de estar tan vinculado con ellos.


Creo que si haces un poco de memoria, la sangre que has probado te deje recordar a su portadora y quizás si lo piensas mejor ese mismo sabor te de la respuesta que buscas. No tuvo una muerte agradable, hace cuanto … caso 120 años atrás … menos o más, ya no lo recuerdo.

La invite a recordar, pues creo que ella debía recordarlo, era la sangre de una de nuestras vasallas hace ya tanto tiempo, una joven que vivía confundida. A pesar de todo ella había sido gentil conmigo y con la misma Azuka, vivió como nuestro sirviente y bebíamos de su sangre para sobrevivir en el desierto. Zadsaquiel nunca se había mostrado afecto a lo sanguinario de los Hijos de Caín pero siempre les fue fiel, centrado más en la parte de investigación. Perteneció más al lado de estratega y buscador de leyendas y mitos, no era un vampiro normal, tenía una forma de ver su propio mundo diferente, más racional que animal.


Temática:
Espero no le mostee el tono de enmarañamiento e historia que pretendo dar a notar, después de todo 200 años de vida tiene su mérito. Cosas que contar y claro esta supongo que quizás Azuka fue como la maestra de Zadsaquiel en cierta forma en sus primeros días.
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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Vie Ago 17, 2012 9:43 am

El escuchar sus primeras palabras fue como una corriente eléctrica recorriéndola con el siguiente sorbo de sangre, y claro que la reconocía, en muchísimas ocasiones con anterioridad la había degustado… pero claro, de su fuente original, lastimosamente, esa joven es probable que hace mucho tiempo ya haya dejado de existir, al menos claro, que alguien le hubiese dado el don oscuro, regalándole la inmortalidad.

La vampiresa solamente entrecerró sus ojos, trasladándose muchísimos años atrás, hasta aquella era cuando se habían topado con la joven mortal, durante aquellas épocas fueron enviados en misión hasta Egipto…. Zadsaquiel era realmente joven aún, no hacía mucho tiempo que la inmortalidad se le había sido otorgada, y las habilidades como estrategas de ambos fueron sumamente necesarias durante las guerras para asegurarse las Ciudades Santas del Islam en manos egipcias.

Una vez que ésta faena fue realizada el siguiente paso fue perseguir al ejército Wahabí para así evitar su reorganización; las victorias egipcias en el campo de batalla fueron rápidas, pero el problema fue cruzar el desierto de Nejd, para los mortales por la pesada artillería y el acoso de las tribus rebeldes que ofrecían una resistencia feroz, para ellos el hecho de que durante el día el calor y el sol se convertían en un gran inconveniente…

Fue entonces cuando se habían cruzado con ella, la bella mujer de piel tostada por el sol y grandes ojos marrones, había huido de su tribu, cuando se vio en medio del fuego cruzado de la guerra, llegando en una noche muy cerca de donde ellos se encontraban, cercanos al campamento que descansaba en un oasis… esa misma noche aquella bella jovencita de unos diecisiete años se había convertido en su vasalla, sirviéndoles como fuente de alimento y compañía durante las horas de sol.

Tras dos años de larga y dura campaña en el desierto, en 1818 el ejército egipcio tomó Deraiya, el último reducto Wahabí, lo que obligó al jefe de los rebeldes a rendirse, lo que significó el control de Egipto de las Ciudades Santas de La Meca y Medina, y de la costa oriental del Mar Rojo… una vez terminada la misión fue tiempo de regresar a Europa, sitio donde se localizaba la sede del clan en aquel entonces, en Londres… ya no necesitando más de aquella joven, simplemente se le abandonó sin contemplación luego de poco más de dos años de estar con ellos… dejándola junto con Mehemet, el mortal vasallo que les representaba ante la sociedad humana, el cual se había convertido en salvaguarda del peregrinaje para ellos.

Escuchó al vampiro hablar nuevamente, respondiendo con esto al cuestionamiento que ella le había hecho momentos atrás, dejando por sentado que deseaba explicarle las razones de su migración hacia el enemigo, ofreciéndose a contar la historia, cosa claro, que ella escucharía con suma atención… ciertamente lo ameritaba, sea como sea había sido mucho tiempo el que compartió con él… y el saberlo su enemigo no era algo que disfrutase demasiado, por lo que conocer sus motivos quizá la dejarían sobrellevarlo de una mejor manera.

Abrió sus azulados ojos de par en par nuevamente, bebiendo otro sorbo de aquella sangre, escuchando entonces el comentario que él hacía al respecto de la misma… la vampiresa tenía una memoria espléndida, difícilmente se le iba un detalle…

-Nahamet… aún la recuerdo…

Dijo el nombre de aquella chica, haciendo una leve pausa luego para probar la sangre una vez más…

-Debo admitir que me pone un tanto nostálgica el recordarla... contigo frente a mí… pero las circunstancias han cambiado, y deseo escuchar esa historia explicando el porqué… adelante…

Dijo finalmente, dándole paso para que contase su historia.

Temática:
No me molesta, en absoluto... de hecho me agrada, porque da más pie para crear un pasado para ambos...
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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Mar Ago 21, 2012 4:09 pm

La mire don detenimiento, ella se mostraba tan interesaba en saber lo que me había llevado a traicionar el clan, pero me pareció más extraño el hecho de que al parecer no supiese nada sobre lo que paso con Nahamet. Era obvio que ella quizás no supiese nada de lo sucedido, después de todo la situación, los experimentos no era cosa que todos los vampiros supiesen. Suspire levemente mirándola mientras tome un poco más de sangre, note en su tono de voz la intriga que sentía por la historia pero igual, debía mantener un poco de discreción, eso me daría un punto de encuentro para facilitarme saber que era lo que Azuka podía saber. Sus últimas palabras no hicieron más que ponerme un tanto nostálgico, recordando los días en que éramos afines y compañeros. Las batallas que combatimos, habíamos sido quizás como un par de hermanos siempre juntos y cuidándonos las espaldas, creo que lo que más me molesto de dejar a los Hijos de Caín fue el hecho de haber tenido que hacerlo sin decírselo, pero esta era la oportunidad de explicar muchas cosas.

No es como creíste o como creímos ... Nahamet, no era una simple vasalla, hablaba con los espíritus y podía leer el futuro en cierta forma. Eso es lo que nos ayudó en algunos días a ganar las batallas … Al igual que tú, pensé que Nahamet estaba a salvo cuando la dejamos ... Pero años después, la encontré en Londres … era parte de la casa de Leila, era la distracción de un grupo de vampiros en las noches, leía sus pasos en la muerte, su pasado … quizás la viste sin saberlo, pues era muy diferente a como la conocimos.

Sus palabras avanzaban y su mente se remontó a esos días, lo recordaba como su fuera ayer, había decidido ir a la Casa de Leila, un lugar en donde los vampiros tenían Vasallos y otras atracciones, era como el centro de diversiones, un burdel, casino y centro de socialización. No era de mi agrado visitar esos lugares pero había llegado a ese lugar porque muchos le habían mencionado que en él había una adivina, era el entretenimiento de los no muertos y algunos mortales que llevaban para su propia diversión personal, algún aperitivo o posible plato principal más tarde.

Esa noche la mire, recuerdo que no la reconocí de inmediato pero ella a mi si, había cambiado, estaba algo más pálida de lo habitual y su mente estaba perdida, tenía momentos efímeros de lucidez. En uno de esos momentos es que me encontró, se me acerco y tomo mi mano entre la multitud, me miro con desespero, como esperando que la rescatase de un manicomio de dolor. Ella me miro con ansiedad pero solo pude leer sus labios cuando menciono.
”Sálvame por favor” … lo dijo como una súplica, una petición de ayuda desesperada, la mire y abrase con fuerza, porque quien más podría hablarme en Egipcio y al mirar sus ojos la reconocí, en medio de todas esas ropas opulentas y el maquillaje. Inmediatamente ella me soltó y se puso como loca, hablaba de demonios, de muerte. Eso me mostro que algo muy extraño le había sucedido y no dejaría que estuviese en ese lugar un momento más, llego entonces una vampiresa, la cual se me acerco. Pensó seguramente que me estaba molestando, no sabía que la conocía lógicamente.

Solo le mencione que no se preocupara que si me permitía quisiera pasar la noche con ella y se lo pediría a Leila en persona. La joven vampira quizás no sabía de quien se trataba, pero solo supo decirme que era mejor que la acompañase a ver a Leila en persona, porque a la Vidente no le era permitido dar servicios especiales a los invitados. Recuerdo bien que tuve que hablar con Leila, tuve que convencerla que no lastimaría su distracción personal, sola que deseaba visitarla pues me había sentido atraído por ella. Creo que ella lo entendí como algo normal para un vampiro como yo, eso también me dio una idea de lo que sucedía, era seguro que ella estaba ahí solo por guardar apariencias, algo estaban haciendo con ella y yo a mi manera debía buscar descubrir que era, pero debía ser cauteloso. Así logre convencer a los vampiros que estaba algo interesado por la joven que no conocía y cada noche iba a visitarla y pasaba la noche a solas con ella, por su puesto después de su función. Procure cada noche acompañarla en sus momento de lucidez y ver que podía averiguar de lo sucedido, supongo que mi compañía y llevar algunos medicamentos para desintoxicarla, sirvió y su mente se podía recuperar.
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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 25, 2012 10:24 am

La vampiresa movía la copa entre sus finos y delicados dedos, haciendo a la sangre dentro de la misma girar en un tenue remolino al tiempo que escuchaba con atención cada una de las palabras que Zadsaquiel le decía… analizando las mismas; el hecho de pensar que él se hubiese topado con Nahamet tiempo después en un lugar tan apartado de donde le habían dejado tanto tiempo atrás, o no tanto para un inmortal como ellos, era un tanto sorprendente.

Lo cierto era que en reiteradas ocasiones Azuka había recibido invitaciones para asistir al afamado centro nocturno, la casa de Leila, pero este tipo de lugares no eran demasiado de su interés, ahí las presas eran sumamente sencillas de conseguir, lo que le quitaba la diversión a la cacería, y los inmortales en ese tipo de sitios siempre estaban al pendiente de sus congéneres, de desear estar al tanto de lo que sucede en la sociedad vampírica el asistir ahí resultaba siendo lo ideal… pero resultaba también siendo un fastidio para alguien que prefiriese pasar desapercibido, como en su caso.

No obstante alguna vez asistió al local, no para buscar alguna clase de alimento fácil, sino porque quien la invitaba le insistía en que la adivina de aquel lugar era realmente asombrosa, alguien que lograba cautivar la atención de todos los inmortales del sitio… esto sonaba demasiado encantador para dejarlo pasar, lastimosamente la noche que asistió se topó con que por algún motivo aquella adivina ya no daría más funciones al público, por motivo de que un “incidente” reciente se lo impediría, lo cual claro, fue una rotunda pena… para la vampiresa fue una noche sin más que dejó pasar sin darle demasiada importancia; ya que para esas alturas nuevas y altas responsabilidades comenzaban a recaer sobre ella; y debía de brindarles su total prioridad.

Ahora bien , debería de suponer que el hecho de que estuviesen bebiendo su sangre esa noche, tanto tiempo después, significaba que algo especial había sucedido con ella, probablemente un hecho que tenía que ver con el abandono del ser que tenía frente a sí de las filas cainitas, aquel que alguna vez fue un muy cercano y preciado camarada, en el que había confiado su vida en más de una ocasión, sabiendo que tal hecho era mutuo; realmente le agradaba el verlo nuevamente, pero era una experiencia agridulce, pues era bien sabido que ahora eran enemigos, por lo que aún quería conocer el hecho de su traición.

-La noche es aún joven querido mío…

Musitó mirándolo directo a los ojos…

-Supongo que ella ha influido en vuestra elección…

Dijo haciendo referencia a su partida de los hijos de Caín, para unirse a la hermandad.

-Estoy ansiosa por escuchar la historia completa….

Así mismo ella juntaría cabos conforme a lo que él tuviese para decirle…lo cierto era que esa noche trataba de diplomacia; más que eso, el reencuentro de dos viejos y cercanos camaradas, que las épocas y hechos habían alejado, posicionándolos en lados opuestos de la balanza… mismas que probablemente les pondría también en jaque en un futuro cercano, enfrentándoles; una no muy agradable situación… pues a pesar de sus bandos actuales, lazos muy fuertes y variados de épocas pasadas les unía aún, y es probable lo haría por siempre…

Se perdió en su memoria tiempo atrás al verlo a los ojos, pareciéndole exquisito el inmortal en el que se había convertido, a pesar de que sus criterios sobre la especie fuesen tan blandos… recordando el tiempo aquel cuando él era sólo un neófito; siendo ella la encargada por los altos mandos de vigilarle y “cultivar” su talento, ciertamente era un joven que sobresalía del resto y tanto ella como otros tantos, tenían grandes expectativas de él… Caminaron juntos un largo trayecto, en misiones que crecían cada vez más en dificultad y rango de importancia… se habían convertido en un equipo que se complementaba bastante bien… y durante el tiempo que caminaron juntos ella le enseñó bastantes “trucos”; ayudándole a desarrollar las grandes habilidades estratégicas natas que él poseía; dándole también algunas clases con la espada; entrenando constantemente… y a pesar de tener buenas habilidades en el combate, era su inteligencia lo que le hacía sobresalir mayoritariamente.

Habían disfrutado de constantes y variadas cacerías prácticamente odas las noches que las misiones no ocupaban su tiempo; generalmente una noche de entrenamiento culminaba con la búsqueda de alguna o algunas exquisitas presas… en ocasiones compartiendo el manjar de una virgen de escasos trece años, en otras tantas con una frágil victima para cada uno, ninguno de los dos tenía contemplaciones para con su comida y la sangre solía correr por sus gargantas en un excitante frenesí… ahora al parecer él había reprimido esa parte esencial de sus instintos, quizá por principios (debería de escuchar su historia para saberlo); lo cierto era que como vampiro que era, el dejarse llevar por sus instintos y caer en frenesí junto a ella, era algo que en el fondo, o quizá tan sólo en una reprimida superficie, desearía hacer una vez más (o más de una)… tan sólo por una noche… eso, después de todo, es parte de lo que ser un vampiro inmortal realmente implica y significa.
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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 25, 2012 3:32 pm

No pudo evitarlo, pero se dejó llevar por ese efímero recuerdo, miro a Azuka que parecía pensar en alguna otra situación, después de todo los lazos de sangre y familiaridad en lo que habían sido eran fuertes entre los dos. El quizás era uno de los pocos que podían entender su forma de ser, lo que la motivaba tanto como ella podía saber de su actuar, pero realmente lo que había pasado con Nahamed era el inicio de una serie de sucesos que produjeron su decisión.

Nahamed era el conejillo de indias de los maestros, experimentaron con ella hasta causarle una muerte horrible, creo que debes saber de lo importante que era liberar a Mammon … bueno ella fue parte de muchos intentos por perfeccionar el cómo lograrlo ... lo supe poco después, la tenían tan drogada como era posible, eso le hacía ver más de lo que muchos entendían, veía demonios en todas partes … podía ver los demonios de las personas, eso le perturbaba … de igual forma querían saber que tan hereditarios eran esos dones … la obligaron a aparearse con varios vampiros y humanos seleccionados. No era la única, hasta donde pude saber esa era una de las actividades asociadas que se ocultaban en ese lugar.

Eso le causaba una extraña sensación de ira, porque no era solo a los humanos que afectaban incluso a sus herederos, a los pocos hijos híbridos que se lograba conseguir, se había empezado entonces una serie de estudios relacionados en ese sentido, era un tanto difícil para el explicarle todo esto, después de todo el mismo tuvo que tomar parte de todas estas investigaciones con el fin de poder aprender y evitar mayores abusos de los debidos, todo tras lo que vio que sufrió Nahamed. La miro con algo de inquisición, pues no sabía muy bien que tanto podía ella saber, pero en si los mismos maestros hacían lo que fuese para mantener la hegemonía y dominio, incluso matar a los de su misma especie, son el menor repara, todo para su propio beneficio.

Bueno al ver mi clara muestra de interés, me adentre en las filas de esa rama del Clan, quizás por eso no sabías mucho de mí en esos días, mis misiones eran muy secretas y en ocasiones requerían de mucha discreción … creo que ese fue el peor error que pude cometer … no debíamos ser reconocidos muchas veces … creo que quizás puedes recordar la muerte de algunos miembros importantes de la hermandad que buscaban alternativas al problema del fuego azul … ellos no creían que liberar a Mammon fuese tan necesario

Esto quizás no sería del agrado de Azuka, era mucha más información de la que pudiese conocer, porque para los vampiros ese dominio solo se mantenía con la muerte de los que no seguían la línea de sangre y destrucción establecida. Para hacerse de poder los mismos maestros ordenaban el convertir a humanos influyentes, pero para hacerlo se buscaba en muchos casos conducirlos a lo locura, eso era parte importante, pues al convertirse en esas circunstancias su poder e instinto sangriento eran cada vez mayores. Tendría que mencionar a la misma Azuka la muerte de varios de los vampiros importantes para ella y en especial el exterminio de la mayor parte de su línea sanguínea humana, por considerarse una amenaza para los fines de la hermandad, pero era necesario, confesarle todo lo que sabía de los Hijos de Caín, de lo que muchos hablan en las sombras.

No podía prever su reacción, no podía saber que tanto ella misma sabía de la situación, quizás lo que le dijese la llevaría a llegar a ellos y encontrar así la forma de cumplir lo que para cada miembro de la hermandad era necesario, la liberación de Mammon. La mire jugar con la copa, quizás la historia podría resultar muy larga a la final pero que era unas cuantas horas comparadas con la eternidad. Sonreí un poco al mirarla y luego coloque mis codos sobre la mesa, puse mis manos juntas y me quede un minuto en silencio, creo que era mi forma de buscar la fuerza para continuar.

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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Dom Ago 26, 2012 5:58 pm

Su acompañante guardaba silencio por un momento, hasta que decidió pronunciar palabra una vez más, platicándole algo que le pareció demasiado familiar, aunque el hecho de que aquella joven que alguna vez fue su vasalla estuviese tan estrechamente involucrada era algo que no se esperaba… al llegar a convertirse en la líder los hijos de Caín obtuvo un completo acceso a todos los documentos e informes de misiones y operaciones del pasado, y lo que le decía ya lo había leído anteriormente.

Claro está que como la nueva líder de los hijos de Caín el cumplir con la profecía era uno de sus objetivos primarios, así que el leer los informes y analizar los fallos que habían sucedido en el anterior intento, para que no volviesen a suceder era simplemente primordial… afortunadamente los resultados de los experimentos hechos en el pasado estaban detalladamente registrados, por lo que los resultados esperados por los mismos eran previsibles… en sus manos ya no estaba el experimentar, si no solamente mejorar lo que ya se tiene, para obtener el resultado más optimo.

Había leído ya al respecto… hicieron múltiples experimentos para poder perfeccionar el arte de la resurrección perfecta, de un demonio tan poderoso, y pensar que todos los preparativos habían fracasado porque aquella espiritista se había hecho la valiente, sacrificándose por el bien de la humanidad, valla fracaso… cosa que no pretendía repetir… y si, era cierto que tenía que hacer algunas pruebas… pero por suerte nada tan complicado como lo que se hizo tiempo atrás… sintió la mirada un tanto inquisidora sobre el vampiro, pero era claro que no le dejaría llegar a percatarse de que ella ya sabía todo esto, por lo que un rostro de adecuada sorpresa fue algo necesario de fingir en aquel momento… y claro que lo logró hacer de la mejor manera, después de todo era una espléndida actriz…

La vampiresa escuchaba con atención lo que le seguía diciendo… enterándose de que él estuvo estrechamente relacionado con toda aquella etapa de experimentos del pasado, explicándose entonces el porqué él había desaparecido… y si bien en aquel tiempo varios vampiros importantes aparecieron muertos, cuando tomó el control del clan se enteró de que ellos estaban siendo un estorbo en los planes de los “jefes”, por lo que tuvieron que ser exterminados…. Eso era simplemente usual en la forma de actuar de los vampiros, lo que es un estorbo o un impedimento, simplemente se rastrea y se elimina… utilizando todos sus recursos para tornar las situaciones en su favor, sin importar los hilos a mover ni los métodos requeridos para lograrlo.

El exterminio de mortales e inmortales que de alguna forma fuesen un impedimento para lograr un bien mayor serían tranquilamente sacrificados… de igual forma, los mortales que pudiesen representar una ventaja, serían transformados… en ocasiones eran políticos poderosos que eran tan sólo piezas manipuladas… y eliminadas una vez cumplido su cometido… en otras ocasiones eran humanos cuyas habilidades en uno o varios campos sobresalían, brindándoseles la inmortalidad simplemente porque resultaban siendo piezas útiles dentro del juego de ajedrez, que era en lo que las actividades vampíricas se tornaban generalmente.

-Así que estuviste envuelto estrechamente en todo eso…

Musitó mirándolo, para luego beber un sorbo de aquella sangre una vez más… transportándose en las experiencias vividas por aquella joven…

-Eso explica muchas cosas…

Dijo haciendo una breve pausa…

-Continúa…

Dijo finalmente, esperando por el resto de la historia…
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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Jue Ago 30, 2012 8:31 am

No tenía manera de saber que tanto ella misma sabia de todo lo que le hablaba, pero en verdad no tenía sentido evitar detalles ante ella. La mire con detenimiento intentando buscar en sus facciones una muestra de su accionar, una señal de que supiese o no de lo que sucedía. Coloque mi mano derecha sobre la mesa y con ella mi copa, entonces la mire y escuche con atención, solté un leve suspiro.

Hice mis propios experimentos, porque algo era obvio querida Azuka, vivimos de sangre, si los humanos mueren y empiezan a desaparecer poco a poco, no tendremos de que vivir, vivimos de sangre de desesperanza.

Era algo tan obvio, la profecía podía llegar a ser cierta, todo lo que los antiguos mencionaban podría suceder, los vampiros de hoy en día eran débiles y no tenían la misma fuerza que en otros días. Los Hijos de Caín tenía muchos secretos, quizás ellos, a estas alturas ya sabían la localización de los antediluvianos y ya debían tener todo muy bien armado para hacer lo suyo, terminar lo que no pudieron terminar hace 12 años atrás. A pesar de sus órdenes, en su grupo de investigaciones se habían realizado pruebas que los mismo maestros no sabían que se habían hecho, pues se habían atrevido a probar en sí mismos, a usar vampiros para experimentar el hambre, los extremos más oscuros de los suyos y eso era en verdad algo que ni para los mismo vampiros estaba permitido. Eso era algo que no deseaba mencionar, pues esa fue la causa de que traicionara a los Hijos de Caín, debía desviar la atención de Azuka a lo que quizás le fuese más natural.

Nahamed, así como muchas otras fueron sacrificadas, para crear fuego azul, la verdad que eso me causo un profundo dolor, mataron a algunos de mis vástagos, a mis maestros … sobreviví a la masacre que ordenaron los maestros para el grupo del que hacia parte … como no unirme entonces a los Brotherhood si mis propios sires ordenaron mi exterminio

Solté un leve suspiro de calma, había sobrevivido de porque yo mismo fui parte de sus experimentos, después de todo ninguno de ellos había pensado siquiera que yo me pudiese convertir en vampiro, siendo hijo de hermanos de sangre. Todo fue planeado para ellos mi creación, mi entrada al grupo de científicos, quizás hasta permitir que la misma Azuka fuese quien se encargara de mí, pero no contaban con el hecho de que yo mismo tenía algo más que un demonio dentro de mí. Ese grupo de científicos hizo algo que me ayudo a dejar mi humanidad de lado.

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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Vie Ago 31, 2012 7:29 am

Se sentía completamente analizada por el vampiro frente a sí, como si éste esperase alguna muestra de lo que por su mente pasaba, pero claro estaba, el rostro de la vampiresa permanecía inmutable, con aquella exquisita frialdad, pero sin perder el dejo de belleza y sobriedad que solamente ella poseía… ella simplemente mantenía sus ojos sobre Zadsaquiel, escuchándole, y a su vez también, analizando cada uno de los detalles que podía percibir en él… cosa natural, hasta cierto punto esas “mañas”, ella se las había enseñado…

Mencionar la sangre de desesperanza… a decir verdad no estaba tan errado en su razonar, todo buen pastor sabe que si depende de su rebaño, ha de vigilar su bienestar (procurar que no desaparezca… es el mayor bienestar que podían aspirar de los cainitas a su favor los mortales), por lo que “cuidarles”, generalmente de su completa autodestrucción siempre había sido una labor de la cual los vampiros a lo largo del tiempo se habían encargado… estando estrechamente mezclados en campañas de desarmamiento nuclear y protección al ambiente… adjudicar a los vampiros como el mayor mal del mundo era sumamente sencillo, pero, los humanos son y siempre han sido una raza sumamente autodestructiva.

“La raza estúpida”, ¡sí!, ese es el calificativo que generalmente se le daba a la humanidad, así que, por toda la ardua labor de cuidar al rebaño, el sacrificar algunos ocasionalmente para mantener a sus “protectores” con salud y fuerza para seguir “cumpliendo con su trabajo” resultaba siendo lo más natural y justo…. Era un fino velo de equilibrio que siempre había estado y no debía romperse… pero ahora, con los vampiros habiendo salido a la luz pública, el balance establecido desde tiempos antediluvianos se había visto roto; y solamente cumpliendo con la ancestral profecía se volvería a restablecer… tornando todo en un completo cambio, pero dejando el mundo bajo el equilibrio nuevamente…

Por lo que le decía, al parecer había estado jugando con algo muy peligroso, que resultó siendo amenazante para los seres equivocados, en altos cargos, esto llevó entonces a que fuese cazado… que mal golpe del destino, de haber ella estado al mando durante esa era, probablemente lo hubiese apoyado con su investigación, pues… por lo que le decía sobre los experimentos que realizaba, era fácil llegar a la conclusión de que éstos sería sumamente beneficiosos para la raza vampírica… quiso decirle entonces que regresase, que con ella al mando podría ser libre para hacer lo que desease… el deseo de tenerle a su lado una vez más se hizo presente… pero no, no podía decir algo como eso… sería arriesgar demasiado; daba por sentado de que sin importar lo que dijese, no regresaría a donde debería de estar.

-Ya veo… nuestra raza es sumamente susceptible… al parecer llegaste a ser un peligro para ellos…

Decía con su mirada baja, sobre la copa, alzándola para clavarse en los ojos ajenos, hablándole una vez más…

-Luego del gran fallo las jerarquías han cambiado… al igual que ciertos métodos, algo como eso no ocurrirá nuevamente…

Mencionó hablando de forma pausada, sugiriéndole con esto, que de estar de vuelta tendría luz verde para realizar sus cometidos sin que nadie se lo impidiese, aunque claro, tendría que brindar informes de lo que realizaba, para ver progresos y desventajas… era una forma demasiado sutil de decirle “regresa”, pero sin ser evidente… aunque quizá estaba siendo demasiado sutil y él no se percatase de ello, pero, tomando en cuenta lo bien que la conocía, tal vez si diese con el mensaje filtrado que iba en sus palabras.
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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Sáb Sep 15, 2012 3:04 am

Mi querida hermana, eran gratos los momentos que habíamos compartido en mis inicios como vampiro, pero en este preciso momento todo era tan diferente, eso era algo que me molestaba. Las cosas habían cambiado tanto, en bandos totalmente opuestos las cosas ya no serian como antes, pero el mundo cambia, la gente cambia y bueno uno solo puede evolucionar y esperar a que todo mejore o simplemente continuar con nuestra vida. Era lo mejor entonces. Después de todo este tiempo yo había dejado de lado lo político de nuestro mundo, me había centrado mas en la mejora, en aprender de mi mismo y había creado mi pequeño mundo a partir de eso.

Si querida Azuka, en ese momento eso me afecto. Dolió saber que tu propia familia te consideraba una amenaza y buscaba destruirte. Me eh mantenido oculto por mucho tiempo y espero seguir así, claro esta, pues muy seguramente aun buscan mi cabeza.

No tenia emoción alguna al mencionar esas palabras, cuando todo sucedió yo mismo era diferente, quizás aun tenia algo de esas emociones humanas que a pesar de ser inmortales no podemos olvidar. Era joven, las emociones me dominaban en ese momento pero aun así había logrado reaccionar con total madurez a lo sucedido. Aprendí muchas cosas, ahora le era fiel a mis ideales y estaba dispuesto a cooperar con quien los compartiera, aun así procuraba mantener mi lealtad hacia los míos.

Puede ser que quizás los mandos cambien, pero se muy bien que hay muchos que me quieren muerto y aun hay cosas que debo hacer por mi mismo.

Me acerque a ella y tome su mano, colocándola entre mis manos, tenia aun muchas cosas que hacer y era necesario centrarme en ello. No es que no pudiese perdonar a los Hijos de Caín o tuviese miedo a lo que pudiese suceder, pero no era momento de dejarse llevar por emociones absurdas, tenia que mantenerme centrado. En ese preciso momento donde estaba, con quien estaba era el mejor lugar para hacer lo que buscaba hacer.


Siempre podrás contar conmigo Azuka, porque yo no te defraudare … solo deseo tengas eso en mente, porque sé que sentirás que te eh traicionado, pero como ahora sabes … la Hermandad me traiciono, pero yo no traicionare a los que son parte de mi familia, a las personas que fueron algo importante para mi y para las que aun lo son. Tu eres una de esas personas querida hermana y espero no lo olvides.

Me quede mirándola fijamente, en ese momento uno de los vampiros trajo una caja de color plateado, estaba cerrada con un candado, pero no había una llave para abrir el mismo. La dejo sobre la mesa junto a mí.


Disculpas:
Perdone las demoras, solo espero no haber tardado demasiado, Azuka. Cosas que hacer me retrasan eventualmente.
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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Vie Sep 21, 2012 6:38 am

Una breve pausa, donde probablemente el vampírico y estimado caballero que tenía frente a sí analizaba muy bien las palabras de Azuka, y las posibles sugestiones que dentro del mismo se aproximasen; seguida por palabras reflejantes de un dolor austero, aunque al pronunciarlas sentimiento ninguno se hacía presente, ciertamente el saberse perseguido y cazado por los que alguna vez consideró su propia familia no sería una idea encantadora, ni mucho menos sencilla de aceptar… al parecer pensaba aún que seguía siendo una presa a la vista de los mismos represaliares vampiros que le habían dado caza con anterioridad, pero ahora, ella podía dar fe cierta a que eso no sucedía, pues claro… siendo la líder comandaba a los cazadores y fijaba las presas, y era claro que él, siendo tan preciado para ella, no estaría en la “mira del gatillo”.

Si era eso lo que creía, no podría sacarlo de ese pensamiento, no sin rebelarle su actual posición en el clan, cosa que, no podría hacer, pues, a pesar del sumo afecto y quizá lealtad que pudiese sentir hacia él, ahora se encontraban en bandos opuestos, y esto era, una medida que no podría olvidarse, sin importar los lazos mutuos que poseyesen…. Ahora le mencionaba que habían cosas que aún pretendía hacer por sí mismo, y claro estaba que para él, el encontrarse lejos del clan le garantizaba la libertad para hacerlo, no obstante, actualmente, de regresar ella le garantizaría esa libertad, sería uno de sus mayores allegados, como siempre lo fue… no obstante, estaba segura de que no saldría de su posición, al menos no por ahora.

Posterior a sus últimas palabras, las manos de Zadsaquiel se posaron sobre una de la vampiresa, quien, no se inmuto por ello, observándole fijamente, sin ejercer mayor presión sobre la mano que tenía entre la de él… sintiendo ameno el contacto cercano, disfrutando por un instante del embriagante aroma ajeno, rememorando una vez más en su pasado no tan lejano, no para un vampiro… sintiendo una amargura en el paladar al saber que tardaría algo más de tiempo, para que la posibilidad de tenerlo nuevamente de su lado fuese una apuesta palpable.

Al pronunciar sus últimas palabras, la vista de la vampiresa se centró en la mirada color cielo, cielo que desde su nacimiento inmortal sólo podía ver de esa forma, en las orbes ajenas… regalándole una medio sonrisa, bastante suave, ante tal muestra de lealtad, preguntándose si se mantendría bajo la misma posición al darse cuenta de que la cabeza de los que eran ahora sus enemigos era la misma a quien tomaba la mano… mientras él terminaba de hablar, ella colocó su mano libre sobre las ajenas, sin quitarle la mirada de sus ojos por un solo instante.

Momentos después un vampiro llegó con una caja platinada, con contornos algo sobrios, cerrada y sin llave, algo que le pareció curioso a la vampiresa, quien se quedó por un instante perdida en el diseño de aquella caja, por alguna razón la misma le pareció algo un tanto especial… pensando entonces, cuál sería en contenido de la misma, y cuál era la razón de que la trajesen, pues… había una buena razón para que estuviese ahora en presencia de ambos.

-Me complace escuchar ello… de igual forma ten presente, que cuando desees regresar, a mi lado encontraras una familia, por siempre…

Le dijo finalmente, con un tono de voz que sin dejar de ser gutural, era mucho más ameno.
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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Mar Oct 09, 2012 11:56 am

Las palabras de Azuka, eran tan sinceras, pero al verdad el había ya decidido su camino, no había nada mas que hacer en ese mismo momento, tenia que volver a hacer lo que debía hacer, le tenia ahora lealtad a los Brotherhood y mas aun a su propio circulo de cercanos colaboradores. No sentía ya mas rencor por la traición de los miembros de su antigua orden, los que lo llevaron al mundo vampírico, pero sentía que debía protegerlos de ellos mismo y evitar que algunos de ellos hicieran destrozos mayores sin conciencia.

Mi ofrenda de paz con ella, era esa caja plateada la cual esperaba pudiese guardar, de igual forma tenia un poco de temor como ella podría reaccionar si se enterase de lo que había hecho yo con algunos de los vampiros mas antiguos. Ese tema era algo que mas tarde podrían darse a conocer, pero este no era el momento. Me acerque y puse mi mano sobre la caja acercándola a ella para que la tomara.

Quizás te preguntes que contiene, pero creo que este no es el momento para saberlo … no tiene nada que pueda dañarte, mas bien representa mi pacto de lealtad hacia la amistad que nos une, la hermandad que no olvido y aun mantengo … eso es lo que espero recuerdes, si la llegas a perder o la tiras, créeme que lo entenderé.

En ese momento tome su mano y le di un leve beso en la misma, haciendo una reverencia, era mi forma de mencionarle que siempre la tendría como mi amiga a pesar de pertenecer ella a los Hijos de Caín, ahora mismo eso era lo que menos importaba. Estaba ahí con mi hermana, la que una vez fue mi compañera en batalla y en las guerras de ese entonces, hace tanto tiempo, a ella era a la única que le debía una explicación de mis actos en los Hijos de Caín porque no había en ellos alguien mas con quien hubiese compartido tanto. No sentía odio mas bien tenia la intención de que ella supiera que a pesar de lo que sucediera, estaría ahí para ayudarla, si eso necesitaba y podía hacerlo.

Debo irme Azuka, solo ten cuidado al salir … no tengo mas tiempo, espero verte pronto, recuerda que si me necesitas y esta en mis manos cuentas conmigo para apoyarte … Buenas Noches

Solté su mano levemente después de besarla y me dirigí a la salida. Cerca de la puerta solo me detuve a mirarla nuevamente, antes de salir, detrás de mi la puerta se cerro y Azuka se quedo en el lugar en compañía de un vampiro que seria el encargado de servirle si algo mas deseaba o llevarla a la puerta si eso deseaba. Se me hacia tarde para la reunión que tenia prevista con algunos de mis hombres de confianza.


Petición:
Creo que no debemos extendernos mas pero esto da perfectamente la pauta para hacer otros encuentros, dado que las cosas están complicándose tanto y mas adelante saber que eres la líder de los Hijos de Caín.

Déjeme saber si así podría hacerse, por lo pronto espero su post para cerrar el tema y disculpe la larga demora.
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Re: Cita A ciegas

Mensaje por Invitado el Miér Oct 10, 2012 5:25 am

Luego de unos instantes escuchaba la explicación sobre aquella caja, una muestra palpable en representación de la lealtad y hermandad que existía entre ambos… se le hizo un poco gracioso lo último que le decía, pues, si era algo que representaba tal valor, lo atesoraría en demasía, jamás se atrevería a tirarlo, o perderlo… luego de ello sintió el tacto de la fría mano ajena sobre la propia, y la calidez del beso sobre el dorso de la misma, que, por las palabras que siguieron, se dio cuenta que representaba una despedida, pero… estaba segura de que se volverían a encontrar nuevamente… en algún momento el debería de darse cuenta de su posición actual en los hijos de Caín, y una plática, o batalla luego de esto, sería probable… aunque, siendo enemigos, no sería algo que le placería el enfrentarse a él… su hermano.

Le dedicó una medio sonrisa y una suave reverencia con la cabeza al observarlo levantarse… quedando ella sentada en aquel sitio, con aquel tesoro entre sus manos, sintiendo en su paladar el sabor agridulce de ese encuentro…

-Nos volveremos a ver…

Musitó suavemente para verlo desaparecer de la estancia luego… disponiéndose ella a hacer lo mismo, ahora, sin él presente, no había motivo alguno para permanecer en ese sitio… se levantó, y el vampiro que había traído la caja hacía unos instantes entendió que debería de escoltarla a la salida… camino por donde había entrado, con la caja entre sus manos ahora, saliendo de aquel recinto… con recuerdos y razones que la hacían comprender mejor la situación… esperando por saber que otras sorpresas podría traer consigo la eternidad.

FIN

Off:
De hecho me parece lo más apropiado terminar el tema ya... y sí, da pie para poder llevar otros más adelante... más ahora con el caos que se nos viene...
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Re: Cita A ciegas

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